Después de muchos años, hoy vuelvo a dejar por aquí un par de conjuros para esta noche mágica. Os recuerdo que la Noche de San Juan también es el momento idóneo para ir a recoger las hierbas mágicas para nuestras pociones. Como las otras veces, lo que os escribo son conjuros de hechiceras reales, recogidos en los documentos de los tribunales inquisitoriales de Toledo y Cuenca. En esta ocasión, se trata de conjurar sombras. Al igual que los conjuros de la estrella o de la sal, estas conjuraciones eran, sobre todo, de carácter amoroso.

Conjurar sombras en la Noche de san Juan

Se sabe que hacia mediados del siglo XVI,  practicaba este tipo de conjuro una mujer conocida como la Beata de Huete, en Cuenca. El conjuro lo decía frente a su sombra, que se proyectaba por un candil encendido colocado en el suelo y pegado a la pared. Lo hacía con la cabeza descubierta; y desnuda (no sé si es algo totalmente indispensable). Luego entonaba el sortilegio:

Sombra,
cabeça tienes como yo,
cabellos tienes como yo,
cuerpo tienes como yo,
y todos los miembros tienes
como yo.

Y yo te mando que ansy como tienes
mi sombra verdadera,
que tú vayas a [fulanito]
e lo traygas para mí,
que no pueda comer ni bever,
ni aver ningund plaser
hasta que venga a mi querer,
e darme lo que tuviere,
e desirme lo que supiere,
e si me lo traxeres, yo te bien diré,
e si no me lo traxeres, yo te mal diré.

Por esas mismas fechas, María de Medina, una vecina de Guadalajara, realizaba otra variante del conjuro. Ella «estando en carnes desnuda y descabellada» colocaba el candil en la puerta de la cámara donde realizaba el hechizo, que decía así:

Sombra, señora,
unos os llaman sombra,
porque espantáis.
Otros os llaman señora,
porque enamoráis.

Al monte Olivete me vais
varitas de amor me cortad,
y en el corazón de [Fulano]
las hincad.

Que me quiera y me ame
y señora siempre me llame,
y me diga lo que supiere,
y me dé lo que tuviere.

Pues aquí los tenéis, por si alguno o alguna os atrevéis a lanzarlos esta noche. O si alguien necesita algún tipo de hechizo para su novela o su partida de rol. Y si alguien conoce alguna variante del sortilegio de fuera de las tierras de Castilla la nueva, ¡estaría genial que me lo comentáseis!

Fuente

CIRAC ESTOPAÑÁN, Sesbastián: Los procesos de hechicerías en la Inquisición de Castilla la Nueva (Tribunales de Toledo y Cuenca), Madrid, CSIC, 1942
  • Si te interesa conocer el conjuro de la sal, lo tienes aquí
  • Y en este enlace, el conjuro de la estrella

Inicio de Diles que no me maten, de Juan Rulfo

Hoy se celebran los 100 años del nacimiento de Juan Rulfo, el extraordinario escritor mexicano que, con un par de novelas y una recopilación de cuentos, se convirtió en uno de los más importantes escritores en lengua castellana del siglo XX, y en el autor más traducido de su país. Me ha parecido un buen homenaje dejar hoy en el blog uno de sus cuentos, “¡Diles que no me maten!”, leído por el propio escritor. El cuento pertenece a El Llano en llamas y, para mí, es uno de los mejores. Qué maestría, qué manera de utilizar el lenguaje, qué manera de caracterizar a los personajes con unas pocas líneas de diálogo. Ese inicio…, y la frase que lo cierra: brutal. Pocas veces se encuentra algo tan bueno. Así que disfrutadlo, ahora, de sus propias palabras.

Juan Rulfo, gigante de las letras

Con unos pocos centenares de páginas, Juan Rulfo creó todo un universo literario que expresó con una voz propia y original, y se convirtió en el precursor del Boom latinoamericano y en punta de lanza del “realismo mágico”. Comala, su Comala, es uno de esos lugares míticos que ya han quedado grabado en el imaginario colectivo, como el Macondo de Gabo, la Santa María de Onetti o el Arkham de Lovecraft. Sus personajes reflejan el tipismo del México rural y las problemáticas sociales, mezcladas con el elemento fantástico; son siempre perseguidos o perseguidores, y sus vidas son pesadillas de las que no pueden escapar. El estilo de Rulfo, poético y vigoroso, toma del realismo y las vanguardias, mezcla lo cotidiano con lo fantástico, presenta unidos violencia y lirismo, hasta crear algo nuevo e incomparable.

Álvaro Mutis subió a grandes zancadas los siete pisos de mi casa con un paquete de libros, separó del montón el más pequeño y corto, y me dijo muerto de risa: ¡Lea esa vaina, carajo, para que aprenda! Era Pedro Páramo. Aquella noche no pude dormir mientras no terminé la segunda lectura. Nunca, desde la noche tremenda en que leí la Metamorfosis de Kafka en una lúgubre pensión de estudiantes de Bogotá —casi diez años atrás— había sufrido una conmoción semejante.

Gabriel García Márquez

Nota biográfica

Nacido en Sayula, Jalisco, el 16 de mayo de 1917, Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno vivió de niño en primera persona las violentas revueltas campesinas y cristeras, algo que le marcó profundamente y quedará perfectamente reflejado en su literatura. Comenzó a escribir en las revistas AméricaPan, a mediados de los años 40, y allí aparecieron sus primeros cuentos. En 1953 publicó El Llano en llamas, recopilación de relatos que fue aumentando en las sucesivas ediciones. En 1955 vio la luz Pedro Páramo. Escribió una segunda novela, El gallo de oro, pero no sería publicada hasta más de 20 años después. Su muerte, en 1986, fue un acontecimiento nacional y fue llorado de manera especial por sus conciudadanos.

Juan Rulfo ganó el Premio Nacional de Literatura en 1970 y fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias en 1983. En 1976 había sido elegido miembro de la Academia Mexicana de la Lengua.

Para saber más:

Hasta ahora no había leído nada del escritor Brandon Sanderson. En realidad, me acerqué a esta novela por curiosidad, la que me provocó Taty en un par de entradas en de su blog (esta y esta), en las que comentaba sus reglas sobre los sistemas mágicos y el sistema de magia del norteamericano. Y, como ando yo inmerso también en la creación de sistemas de magia (ya sea para juegos de rol o para escritos), tenía que hacerme con él.

Mistborn, Brandon Sanderson

El imperio final. Nacidos de la Bruma I

  • Editorial: Ediciones B
  • Páginas: 688
  • Encuadernación: Tapa dura
  • Tamaño: 15 x 23 cm
  • ISBN: 978-84-666-5889-8
  • Precio: 19,50 €

 

Durante mil años han caído las cenizas y nada florece. Durante mil años los skaa han sido esclavizados y viven sumidos en un miedo inevitable. Durante mil años el Lord Legislador reina con un poder absoluto gracias al terror, a sus poderes e inmortalidad. Le ayudan «obligadores» e «inquisidores», junto a la poderosa magia de la «alomancia». Pero los nobles, con frecuencia, han tenido trato sexual con jóvenes skaa y, aunque la ley lo prohíbe, algunos de sus bastardos han sobrevivido y heredado los poderes alománticos: son los «nacidos de la bruma» (mistborns). Ahora, Kelsier, el «superviviente», el único que ha logrado huir de los Pozos de Hathsin, ha encontrado a Vin, una pobre chica skaa con mucha suerte… Tal vez los dos unidos a la rebelión que los skaa intentan desde hace mil años puedan cambiar el mundo y la atroz dominación del Lord Legislador.

Si tuviese que utilizar una palabra para definir esta novela sería “novedad”. Es algo distinto a la fantasía clónica que trata de emular a Tolkien. Aquí nos encontramos con nuevos presupuestos y formas originales de llevarlos a cabo.

Aunque El imperio final forma parte de una trilogía, es una novela que queda prácticamente cerrada, por lo que se puede leer de manera independiente aunque no se quiera seguir con la saga. De todos modos, el escritor ha dejado algunas pistas para incitarnos a continuar con el siguiente libro si queremos encontrar las respuestas a algunas preguntas.

Originalidad

La originalidad la encontramos, principalmente, en dos aspectos de la novela: la alomancia y la creación del mundo.

La alomancia es el sistema de magia creado por Sanderson, y es uno de los grandes aciertos del worlbuilding. Una magia que da la sensación de ser más científica que mística, tan lógica y reglamentada que incluso se somete a la ley newtoniana de acción y reacción. El escritor respeta a rajatabla sus tres reglas para los sistemas mágicos, y junto a las ventajas, deja claros sus limitaciones, costes y puntos débiles.

Para funcionar, la alomancia debe activarse mediante la ingestión de pequeñas dosis de metales o aleaciones de metales. Cuando los alománticos “queman” esos metales en su interior, obtienen sus fabulosos poderes. Porque, en realidad, más que de magia se podría hablar de la adquisición de una especie de “poderes” sobrehumanos: percepción, fuerza y aguante aumentados, poder sobre el magnetismo o el tiempo, control de las mentes o las emociones… Los metales están clasificados por parejas que suelen provocar efectos contrarios: peltre y estaño, cobre y bronce, hierro y acero, oro y plata…

La capacidad de efectuar magia alomántica es hereditaria, no todos pueden acceder a ella. Y hay dos tipos de usuarios: los brumosos, que son la mayoría y solo tienen acceso a uno de los poderes, y los nacidos de la bruma, que poseen la capacidad de quemar todos los metales. No hay término medio. Se supone que es una capacidad particular de los nobles y nadie más debe tener acceso a ella, así que cualquiera que muestra poderes alománticos sin serlo es perseguido y eliminado.

Sanderson también deja caer que hay más sistemas mágicos, aunque solo deja entrever un poco la frenomancia.

En cuanto al mundo, se nos presenta una tierra herida que sufrió algún tipo de cataclismo hace mil años. Desde entonces, cae constantemente sobre su superficie una lluvia de cenizas, el sol se muestra rojo, la hierba dejó de ser verde… Y la noche se convirtió en el tiempo de las brumas, una niebla espesa que todo lo envuelve y que es temida, sobre todo por los skaa.

El Imperio final es una sociedad teocrática dirigida por el omnipresente Lord Legislador, un dios viviente al que todos le deben la existencia, pues salvó el mundo durante aquella crisis de hace un milenio. Fue así como ascendió a la categoría de dios. Inmortal, ha gobernado durante siglos con mano de hierro y ha basado toda la sociedad en la explotación sistemática de los skaa, trabajadores esclavos que le pertenecen y trabajan para los nobles. Para dominar tanto a unos como a otros ha creado una eficiente administración que funciona como una gran organización religiosa a través de los Ministerios. Sus funcionarios son los obligadores, una casta especial. Y los inquisidores, unos seres horrendos y tenebrosas que tienen las cuencas oculares atravesadas por unos enormes clavos. Los inquisidores poseen unos formidables poderes alománticos y trabajan como cazadores y ejecutores de brumosos y nacidos de la bruma híbridos, y son también los verdugos y guardia especial del Lord Legislador.

Obviando a inquisidores y obligadores, la sociedad se divide prácticamente en nobles y skaa. Se trata de una división extrema. Unos lo tienen todo y los otros no tienen nada, salvo su fuerza de trabajo. Y son tratados como animales. La vida de un skaa no vale nada, y su supervivencia depende de su grado de utilidad para los nobles y el Lord Legislador. La vida en el campo recuerda a la de las plantaciones de esclavistas americanas, y la de la ciudad a la del proletariado del siglo XIX, que vivía para trabajar.

Los nobles viven en sus grandes palacios, al menos los de las ciudades, envueltos siempre en intrigas y luchas entre familias; guardan las apariencias en público mientras tratan de destruirse en secreto. Me llegó a recordaban un poco a la sociedad de los drow de Menzoberrazan, de la saga de Drizzt, el elfo oscuro.

Los detalles de la civilización del Imperio están muy bien cuidados. Un ejemplo: debido a la alomancia, las armas y armaduras de metal tienen una efectividad limitada, por lo que el uso de bastones por parte de guardias y soldados adquiere mayor importancia.

¿De qué trata la novela?

La trama no es muy compleja: se cuenta la rebelión de los skaa orquestada por Kelsier y su grupo de ladrones alománticos a los que se une, casi desde el principio Vin, una ladrona adolescente con un don especial. Sanderson nos lleva de la mano para que descubramos el funcionamiento del mundo al mismo tiempo que Vin. Se entrecala su preparación como alomántica con el resto de preparativos de la rebelión.

Que el argumento sea sencillo no quiere decir que nos encontremos ante una novela manida y predecible. El autor juega con nosotros, nos pone ante situaciones tópicas, pero las rompe, las retuerce y las soluciona de manera sorprendente pero lógica. Hay giros argumentales inesperados; y cuando ya nos esperábamos uno de esos giros, nos da un bofetón. Así que, en realidad, nunca sabemos por donde nos conducirá Sanderson.

La novela trata los temas del poder y la corrupción. Se pone en juego la máxima de lord Acton: “el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”. Pero también se habla de la esperanza, indispensable para ser capaz siquiera de aspirar a la libertad.

Los personajes

Los protagonistas están muy bien desarrollados. Sobre todo el personaje de Vin, que es el que más evoluciona. Huérfana y abandonada, es una chica independiente que ha aprendido a sobrevivir desde pequeña en un mundo muy duro con la ayuda de su “suerte”. Comienza siendo el paradigma de la desconfianza, y deberá aprender en qué consiste la camaradería y la amistad.

Vin, nacida de la bruma Sigue leyendo

Estaba esta tarde revisando los archivos del blog para seguir actualizando algunas de las entradas, y me he dado cuenta de que tengo bastante abandonado el tema de la brujería. De la brujería histórica. Fue uno de los pilares en los que se apoyó los inicios del blog, cuando se llamaba La cruz del diablo; para algo había trabajado yo en el tema. Pero veo que no he vuelto a tratar el tema en serio desde el artículo sobre las hierbas de las brujas. Y como me parece muy mal, y me apetece volver a empaparme de este tema, he decidido empezar una serie sobre la brujería y las cazas de brujas.

las cazas de brujas

Todavía persiste la idea de que la persecución de las brujas era algo típico de la Edad Media. Sin embargo, aunque tuviesen lugar durante este periodo ataques puntuales contra practicantes de magia negra, no hubo un pánico generalizado ni una caza sistemática como la que se dio durante la época de la denominada “brujomanía”. El fenómeno de la brujería es un fenómeno moderno. Cuando me refiero a “brujería moderna”, me refiero a la brujería y las persecuciones de brujas durante la Edad Moderna (S. XVI-XVIII). Aunque sus precedentes sí que se pueden buscar en la Baja Edad Media, sobre todo la configuración de los fundamentos intelectuales que respaldarían, unos siglos más tardes, las grandes persecuciones y matanzas.

Para tratar de facilitar el acceso a los contenidos y dejar todo de una manera ordenada y muy bonita, esta entrada servirá como índice de enlaces a todos los artículos. Aunque intentaré ponerme las pilas, no sé cuánto tardaré (iré alternando con otras temáticas en el blog), y es posible que también deje enlaces a algún post anterior.

Pero bueno, el programa será más o menos el siguiente:

  • Introducción. Características de la brujería
  • Brujería, hechicería y curanderismo
  • Hacia un concepto acumulativo de la brujería
  • Las actividades de las brujas. Los maleficia
  • El pacto con el diablo y el aquelarre
  • El vuelo y la metamorfosis
  • ¿Quiénes eran, en realidad, las brujas?
  • Cambios legales que propiciaron las persecuciones
  • Renacimiento y Reforma
  • Guerra, hambre, peste y brujas
  • El fin de las grandes persecuciones
  • Las fases de una caza de brujas
  • Geografía de la caza de brujas
  • Inquisición y brujería
  • La persecución de las brujas en España
  • Bibliografía básica para el estudio de la brujería

Portada de Hardboiled

Genial vídeo de presentación del juego de rol Hardboiled creado por la gente de La marca del este y publicado mediante mecenazgo. El juego, como indica su propio nombre, está basado en las novelas hard-boiled, un género que bebe de la novela policiaca, la novela negra, y el pulp, y se ha creado un sistema específico para él: The Maltese Falcon System, basado en una especie de D100 simplificado en el que se da gran relevancia a la investigación.

Un vídeo muy bien editado que, con las primeras notas del saxo, te introduce de lleno en esa atmósfera de whisky, cigarrillos, detectives y femmes fatales. Que lo disfrutéis.

Loving vincent

Ya que hoy es el aniversario del nacimiento de Van Gogh, me ha entrado la curiosidad de saber cómo anda el proyecto Loving Vincent, la película de animación que estaban realizando a base de cuadros pintados al óleo. El año pasado, sus dos trailers emocionaron a gente de medio mundo, a mí entre ellos. Pero lo único que he podido saber es que sigue en proceso de producción. No me debería extrañar, dada la magnitud del proyecto: animación fotograma a fotograma…, o cuadro a cuadro, mejor dicho. Así hasta completar el largometraje que parezca un solo cuadro de Van Gogh en movimiento. Por lo menos habían subido este making off, lo suficiente para seguir manteniendo los dientes largos:

Un cuadro de Van Gogh en movimiento

La iniciativa de Loving Vincent surgió hace unos 6 años, cuando la pintora y directora polaca Dorota Kobiela concibió la idea de un cortometraje que pintaría ella misma. Quería dar vida a la obra de Van Gogh, seguir las palabras de su última carta: “Solo podemos hablar a través de nuestras pinturas”. De por sí, el holandés tiene un estilo que parece dotar de movimiento a los cuadros: las amplias pinceladas curvas de vivos colores, los sinuosos remolinos y espirales… La animación era, simplemente, dar un paso más. Pero se le fue de las manos.

Solo podemos hablar a través de nuestras pinturas. Vincent Van Gogh

Junto al director y productor Hugh Welchman, Dorota escribió un biopic basado en 800 cartas del mismo Van Gogh y en más de un centenar de sus cuadros. Un largometraje que estaría realizado exclusivamente con pinturas al óleo. Los dos tenían experiencia en la animación experimental. Unos cuantos años antes, Hugh ya había ganado con su productora un Oscar al mejor corto de animación por Pedro y el lobo. La película tiene la forma de un falso documental en el que los personajes cercanos al pintor investigan sobre los misterios de su vida y su muerte.

Loving Vincent, unas cifras abrumadoras

En los estudios de la ciudad polaca de Danzig, 125 artistas se ocupan de producir los 62.450 cuadros necesarios para el film y de dotarlos de movimiento. Para empezar, los artistas digitales tuvieron que imaginar un storyboard que uniese  los distintos cuadros del pintor, uno con otro, de una manera fluida. Mientras tanto, se llevó a cabo un proceso de selección de pintores, y a los elegidos se les impartió un breve curso para adecuar su estilo al del pintor neerlandés. Se parte de 120 obras de Van Gogh, pero se rueda con actores reales y luego se retocan los fotogramas por ordenador. Esos fotogramas son los que se entregan a los pintores para que los conviertan en cuadros al óleo que, una vez completos, digitalizan los animadores a una resolución 6k. En el estudio trabajan al menos 40 pintores a la vez que completan un cuadro en menos de una hora. El resultado será una película a 12 óleos por segundo.

pintando loving vincent

Algunos de los actores que participan en la película son Saoirse Ronan, Aidan Turner, Helen McCrory o Douglas Booth. El desarrollo fue financiado por el Instituto de Cine Polaco y los principales productores son Hugh Welchman, Sean Bobbitt y Ivan Mactaggart. La formación de los pintores fue financiada partialmente por micromecenasgo a través de Kickstarter.

Os dejo el enlace a la web oficial del proyecto y el último trailer, de paso.

Pues sí, Máelbrigte, noble escocés del siglo IX, no ganó batallas después de muerto como el Cid, pero al menos acabó con su asesino. ¡Y usando solo su cabeza!

Máelbrigte, el picto

Poco se sabe de este tal Máelbrigte: que quizá era de origen picto, que actuaba como caudillo en las tierras de Moray, un señorío en la costa del norte de Escocia (quizá fuese un mórmaer, una especie de gobernador provincial), y que se enfrentó a Sigurd, el Poderoso, jarl o señor de las islas Orcadas. Bueno, sí; se sabe también que, debido a su dentadura prominente, le habían puesto el apodo de “el Dentudo”. Todo esto se cuenta en la Saga de los Orcadenses, un relato, mezcla de historia y leyenda, sobre el dominio de los vikingos noruegos sobre estas islas y sus posteriores conquistas.

Como decimos, Sigurd Eysteinsson era jarl de las islas Orcadas, territorio dependiente de un reino de Noruega recientemente unificado por el rey Harald I. Sigurd había heredado las posesiones de su hermano, y muy pronto quiso aumentar sus dominios. Puso sus ojos en las costas escocesas, que le pillaban cerquita y, a partir del año 872 comenzó con las incursiones.

Hacia el 890, en el curso de su campaña sobre Moray, seguramente para acabar rápido y evitar muertes excesivas, el caudillo noruego desafió al escocés a una especie de duelo múltiple concertado, un enfrentamiento, en una fecha y lugar señalados, al que cada uno podía ir acompañado de sus cuarenta mejores guerreros. Allí lucharían hasta la muerte, y el vencedor se quedaría con los dominios de su adversario.

El guerrero escocés traicionado

El caso es que Sigurd sería muy poderoso, pero también muy traicionero, y acudió al combate con el doble de hombres de lo convenido. Se cuenta que Máelbrigte vio desde lejos que cada uno de los caballos de la tropa de Sigurd mostraba dos piernas en el flanco y se dio cuenta de la traición, así que arengó a sus hombres y, como buen guerrero escocés, les exhortó a matar al menos a un enemigo antes de caer. La lucha que siguió a continuación fue feroz, pero los escoceses no pudieron evitar la derrota y todos fueron abatidos.

guerrero noruego contra guerrero escocés

Ilustración de Halfdan Egedius

Después del combate, Sigurd decapitó a Máelbrigte y ató su cabeza a su silla de montar con una correa. Era un trofeo de conquista pero también una advertencia para cualquier noble desafiante de la zona que reconociese la cabeza por su famosa dentadura. Sin embargo, conforme el noruego regresaba a casa, se fraguaba la venganza de Máelbrigte. Sus dientes, prominentes y afilados, sobresalían de la cabeza y arañaban a Sigurd en la pierna mientras cabalgaba. Con el paso de las jornadas, el roce repetido terminó por abrir herida, y la pestilencia de la cabeza podrida provocó una grave infección que se llevó a Sigurd al otro barrio. Poco pudo disfrutar de su victoria; Máelbrigte había vengado de forma póstuma aquella traición, y Sigurd Eysteinsson, el Poderoso, pasó a la historia por tener una de las muertes más absurdas.

Fuentes:

http://www.medievalists.net/2014/05/top-10-strangest-deaths-middle-ages

WESTWOOD & KINGSHILL: The Lore of Scotland: A guide to Scottish legends, Radom House, 2012

 

Siempre que he ido al Museo del Prado, me he topado con que El jardín de las delicias, del Bosco, es la obra más difícil de admirar con tranquilidad debido a la cantidad de gente que se apelotona delante del tríptico. Supongo que la mejor manera debe de ser llegar de los primeros a la cola, justo a la hora de apertura, e ir directamente a esa sala.

Por eso hoy traigo una alternativa para aquellos que nos hemos sentido algo frustrados al salir del museo: una página web con un documental interactivo sobre una imagen en alta resolución de la obra. Pero altísima; la pintura se puede ampliar hasta niveles asombrosos. Hay que probarlo para hacerse una idea, uno puede recrearse en detalles que no se aprecian a simple vista, y sin una multitud empujando. Se tiene la opción de revisar la tabla libremente o seguir el tour interactivo con audioguía y textos que explican las distintas escenas, y que nos ayudan a comprender lo que era vivir en la Baja Edad Media y la importancia de la religión, la moral y el pecado en la vida cotidiana. Aquí está el enlace a esta maravilla.

Más cerca

Todavía más cerca

El documental se concibió como parte de los homenajes y estudios que se hicieron el año pasado en torno al pintor flamenco con motivo del V centenario de su muerte. Sus autores lo describen como un viaje audiovisual, en el que imagen, música y voz se unen para enriquecer la narración. En realidad, esta aplicación forma parte de un proyecto mayor, un “tríptico” multimedia de tres documentales sobre el autor y sus creaciones llevado a cabo por los holandeses de Pieter van Huystee Film. A esta visita interactiva hay que añadir el documental tradicional Jheronymus Bosch, Touched by the Devil, que revela nuevos descubrimientos sobre toda su obra, y un proyecto de inmersión dentro de El jardín de las delicias mediante realidad virtual, Jheronimus Bosch, the Eyes of the Owl, que parece estar todavía en proceso.

Documental El Bosco, tocado por el diablo

(Pinchad en el póster para acceder al trailer del documental)

La obra más enigmática del Bosco

El jardín de las delicias es, seguramente, la obra más conocida y atrayente de Hieronymus Bosch. Se trata de un tríptico, óleo sobre tabla, que la mayoría data en la última década del siglo XV.

Obra compleja, enigmática y llena de simbolismo, ha sido objeto de multitud de interpretaciones a lo largo de la historia, aunque parece que la teoría moralista es la de mayor peso entre los estudiosos. En el tríptico cerrado (que no se suele ver) está representada una escena de la creación del mundo. El documental interactivo nos permite cerrar “virtualmente” la obra para apreciarlo.

Imagen del tríptico cerrado

Imagen del tríptico cerrado

La obra abierta, la que se aprecia en el Prado, nos muestra tres escenas muy coloridas y repletas de construcciones y criaturas extrañas, que van aumentando su presencia de izquierda a derecha. Las tres partes tienen como denominador común el pecado. En el panel de la izquierda se representa el jardín del Edén y la presentación de Eva a Adán, antes del pecado original. Aunque predomina una sensación de placidez y sosiego, hay algunos elementos que anuncian que algo no va del todo bien. En el plano que hay más atrás, podemos vislumbrar ya a la serpiente, enrollada al árbol del bien y del mal. Y la violencia comienza a desatarse entre algunos animales.

El jardín de las delicias, tríptico abierto

Tríptico abierto

En el panel central, de una gran carga erótica, se representa ese “jardín de las delicias”, el paraíso engañoso de los vicios. Se nos muestra a través de numerosas escenas de muchachos y muchachas desnudos, manteniendo relaciones, o practicando diversos juegos eróticos, mientras se mezclan con criaturas salvajes o fantásticas. El ser humano ha perdido la gracia y ha sucumbido al pecado. Aparecen extrañas construcciones y grandes frutas que representan el carácter efímero de la felicidad o el goce de esos placeres pecaminosos. Las aves gigantes también tienen simbología sexual.

El panel derecho representa el infierno. Un infierno en el que los instrumentos musicales parecen tener una importancia especial a la hora de torturar a los pecadores. Aparece ese mundo dantesco y demoníaco en el que se castigan los distintos vicios y pecados capitales: la gula, la avaricia, la envidia, el juego, la lascivia… Si el primer panel significaba el principio, aquí tenemos el fin.

Para saber más

1212 Las navas de tolosa

1212. Las Navas de Tolosa

  • Autor: Jesús Cano de la Iglesia
  • Editorial: Ponent Mon
  • Páginas: 76
  • Encuadernación: Tapa dura
  • Tamaño: 212 x 292 mm
  • Precio 18 €

 

El 16 de julio de 1212 un ejército cruzado dirigido por Alfonso VIII de Castilla, con la colaboración de Pedro II de Aragón y Sancho VII de Navarra, se enfrentaba en Sierra Morena a un ejército musulmán comandado por el califa almohade al-Nasir. Fue un choque campal que pronto sería conocido como la batalla de Las Navas de Tolosa, y considerado decisivo a la hora de marcar el inicio del fin de al-Andalus y facilitar a la postre el triunfo definitivo de la Cristiandad en la Península Ibérica.

Este enfrentamiento, posiblemente el más espectacular de la llamada Reconquista, merecía una obra gráfica como la que ahora tiene el lector en sus manos, que permite conocer y visualizar todos los pormenores de la campaña que llevó a la batalla. El autor, profesor de Historia también, nos propone una narración que conjuga el valor de la historieta clásica con el rigor historicista producto de una larga labor de documentación, a través de una puesta en escena que presenta una suma de personajes ficticios e históricos para amenizar el relato.

En cuanto tuve noticia de este cómic supe que debía poseerlo. Desde hace un tiempo me ando documentando sobre la época almohade, entre los siglos XII y XIII, y las viñetas que se mostraban de esta obra me daban una muy buena impresión. Así que fue el regalo que le pedí a los reyes, y los reyes cumplieron. Desde luego, no me equivocaba.

1212 Las navas de Tolosa es un cómic de carácter histórico escrito y dibujado por Jesús Cano de la Iglesia, un profesor extremeño de Historia cuyo objetivo es la divulgación de la historia de una manera amena para que llegue a un público lo más amplio posible. No es la primera incursión en el mundo del cómic de Jesús; en 2009 ya publicó la ficción histórica Alfonso Guzmán. Entre moros, judíos y conversos. También ha realizado ilustraciones de carácter bélico medieval sobre la batalla de Alarcos o la toma de Sevilla por Fernando III.

El cómic viene precedida por una breve introducción, un texto de un par de páginas escrito por Martín Alvira Cabrer, de la Universidad Complutense de Madrid, acompañadas con fotos de armas y un par de miniaturas de códices medievales (creo que del códice florentino de las Cantigas de Alfonso X).

Miniatura orden de Calatrava y Orden de Santiago

Caballeros de Calatrava y Santiago preparándose para la batalla

El argumento es sencillo. En realidad, el guion no es nada del otro mundo: se cuenta la campaña que terminó en la batalla de las Navas de Tolosa el 16 de julio de 1212. Comienza con una breve escena en la que los caballeros de Salvatierra son convocados en Toledo para iniciar la cruzada contra los almohades, pero el autor pasa enseguida a situarnos en el contexto histórico. Nos presenta a los personajes reales que participaron en el evento y luego nos narra los acontecimientos de los dos últimos años que han llevado a la situación actual. Se sucede información sobre Alfonso VIII de Castilla, el arzobispo de Toledo Rodrigo Jiménez de Rada, el señor de Vizcaya, don Diego López de Haro, mano derecha del rey, sobre el arzobispo de Narbona, Arnau Amalric, uno de los impulsores de la cruzada albigense, y sobre los reyes de Aragón y Navarra, Pedro II y Sáncho VII, el fuerte, y el califa almohade Muhammad al-Nasir. Se nos da información sobre los almohades, la batalla de Alarcos, las alianzas entre reyes, la pérdida de Salvatierra, la preparación de la cruzada y de la yihad… Un narrador en tercera persona es el que nos lo cuenta todo.

mezquita

Llamando a la guerra santa

En estas primeras páginas, la lectura es más lenta debido a la cantidad de información. Aunque esto no importará a los más aficionados a la historia, es posible que tanta narración resulte algo pesada para alguno. Por eso, Jesús aprovecha también para presentarnos unos personajes ficticios que “acompañan” a los históricos, de uno y otro lado: el caballero de Salvatierra/Calatrava don Nuño, Álvaro, su escudero, y el noble cordobés Abu Ibrahim. Ellos humanizan el conflicto, muestran sus contradicciones; con ellos tenemos la mirada del hombre de a pie. Pero solo se desarrolla un poco más la figura del escudero, que va descubriendo la cantidad de intereses que mueven la guerra por delante de la fe.

Las pequeñas pinceladas de la vida de estos personajes amenizan la historia en estas primeras páginas más densas. Alivian un poco al lector de la absorción de tanta información. No obstante, toda la trama va a girar alrededor de los reyes y su círculo, que serán los que lleven la voz cantante. En este aspecto me llevé una pequeña decepción, pues me esperaba un rey Sancho más enorme y fornido. Sancho el Fuerte era más joven que el rey Alfonso, pero aquí parece mayor que él.

Una vez presentados los personajes y conocidos los antecedentes, el autor nos trae de nuevo al presente, a Toledo. El guion a partir de aquí es ya lineal; la campaña se va desarrollando ante nosotros: el asalto de Malagón, la matanza subsiguiente, la toma de Calatrava, el enfado de los ultramontanos, la marcha a través de Sierra Morena… Y la batalla, claro, que ocupa más de un tercio de las páginas de álbum. Se nota bastante la diferencia de ritmo entre la primera mitad del cómic, de lectura más lenta, con grandes cartelas repletas de texto, y la segunda, donde la lectura se agiliza y comienzan a aparecen enormes viñetas llenas de acción y con poco o ningún texto.

López de Haro

La carga de López de Haro

Jesús Cano se considera un divulgador de la historia, como docente y como autor. Y, desde la infancia, le apasiona en particular, el periodo de la Edad Media. Y se nota en el cómic. Ha intentado ser riguroso y evitar todo aquello que suene a legendario. Exite en esta obra un gran trabajo previo de documentación; se ve en el dibujo de los edificios, vestimentas, utensilios… en el mimo por presentar los detalles a la hora de recrear el ambiente. No quiere caer en errores. Sigue leyendo

Hace poco terminé la novela Baudolino, de Umberto Eco (de la que debo una reseña, por cierto). En ella se trata, entre otros, el tema del tráfico de reliquias durante la Edad Media. Y me ha parecido interesante indagar un poco más en este aspecto de la historia de la Iglesia, que en el medievo llegó a extremos disparatados, y que fue uno de los aspectos criticados más adelante por los movimientos de reforma.

Las reliquias de los santos: su porqué

Para entrar un poco en materia, las reliquias cristianas serían todos aquellos vestigios de cuerpos santos o de objetos que estuvieron en contacto con ellos, y que por eso son dignos de veneración. También se aplicó a los restos y todo lo que se hubiera relacionado directamente con los apóstoles, Jesucristo o la Virgen María; y a otro tipo de piezas o entidades santas más peregrinas. Se denominan ex ossibus, ‘de los huesos’, ex carne, ‘de la carne’ y ex pilis, si se trata de cabellos; ex vestibus, si forma parte de las vestiduras, ex capsa, ‘del féretro’ o  a contactu si fue tocada o estuvo en contacto con el cuerpo del venerado.

Desde los primeros tiempos, la religiosidad cristiana, sobre todo la más popular, trató de apoyarse en elementos más o menos tangibles que reforzasen la fe: edificaciones, imágenes, milagros, reliquias… Por lo que respecta a estas últimas, su culto se convirtió en una parte importante de un cristianismo incipiente que estaba constituyendo la identidad de la Iglesia.

Ya en la época de las persecuciones se mostraba un enorme respeto hacia los restos mortales de los mártires, y se recuperaban de patíbulos y anfiteatros, a veces con gran peligro, o se pagaban sumas considerables para poder sepultarlos. Una vez conseguidos, se trataban con ungüentos y perfumes, se envolvían en ricos tejidos y se enterraban en lugares escogidos, como las catacumbas de Roma, que se decoraban y se convertían en santuarios de oración para estos primeros cristianos. Esos mártires  representaban al cristiano perfecto, imitador de Cristo y de los apóstoles. También se empezó a guardar con gran respeto cualquier objeto relacionado con estos mártires.

Cobraron tanta importancia los restos de los santos, que los altares se erigían en sus tumbas y la eucaristía se celebraba en su presencia. Cuando terminaron las persecuciones, muchas iglesias y basílicas se construyeron sobre las criptas donde yacían esos cuerpos, y algunos se trasladaron a aquellos templos que no las tenían. El papa Félix I, a finales del siglo III ya lo había propiciado con sus mandatos, y el quinto concilio de Cartago llegó a decretar que no se consagraría nueva iglesia que no tuviera una reliquia en su altar.

mártires en catacumbas

Mártires en las Catacumbas (1855), de Jules Eugène Lenepveu

Hasta aquí todo es muy normal. Es comprensible que aquellos cristianos que vivían en la clandestinidad honrasen y santificasen a aquellos que habían dado la vida por su fe, y que la presencia de sus restos en los ritos reforzara la comunidad de esa Iglesia primitiva.

En el siglo IV, con el Edicto de Milán, la situación cambió y se permitió practicar el cristianismo como cualquier otra religión del imperio. El respeto a las reliquias de los santos se siguió difundiendo, y además se promovió la búsqueda de objetos relacionados con Jesucristo y los que le rodearon: la Virgen María y los apóstoles. Es muy posible que esta afición la inaugurase santa Elena, la madre del emperador Constantino, que, en su viaje por Tierra Santa, descubrió la Vera Cruz y se llevó consigo los primeros “recuerdos” cristianos.

El problema fue que, con la revelación de unos objetos tan sagrados, también se empezó a difundir la creencia en su carácter milagroso. Y fue entonces cuando se empezó a liar todo. Porque al ser humano enseguida le ciega la ambición de poder y riquezas. Se empezaron a cometer abusos relacionados con las reliquias que hicieron intervenir a algunos Padres de la Iglesia. San Jerónimo, por ejemplo, tuvo que recordar que no se adoraban las reliquias como objetos mágicos, sino que a través de ellas se llegaba a Dios. Y san Agustín denunció el comercio de reliquias. Pero la Iglesia ya no era la misma que en los primeros tiempos. Ahora ostentaba un poder político y económico importante, y muchas veces la movía intereses ajenos a la fe.

La Edad Media: un negocio muy lucrativo

En la Edad Media, el culto a las reliquias no hizo sino intensificarse. En el siglo VI se había generalizado la costumbre de utilizar las reliquias para la consagración de altares y de exhibirlas en relicarios o en procesiones para que los fieles pudieran venerarlas. Era un entusiasmo compartido por reyes, obispos o campesinos. La posesión de una reliquia daba prestigio a la iglesia, ermita, abadía o catedral que la custodiase, y era una gran fuente de riqueza gracias a los donativos, sobre todo si lograban convertirse en lugar de peregrinación. Pensemos en el caso de Santiago de Compostela y de Roma, donde se encontraban los restos más preciados, los de los apóstoles (Santiago por un lado, Pedro y Pablo por el otro), y nos daremos cuenta de la importancia de las reliquias en esta época en lo económico, lo social y lo político. Para los poderosos, laicos o eclesiásticos, fueron instrumento de poder y propaganda.

No es raro que este exacerbado fervor por las reliquias fomentase las disputas entre distintas comunidades, como sucedió con las ciudades Poitiers y Tours, que mantuvieron una larga reyerta por la posesión del cuerpo de san Martín. Incluso fomentó robos, como los del arzobispo gallego Diego Gelmírez, que sustrajo las reliquias de San Fructuoso, San Cucufate, San Silvestre y Santa Susana, y las trasladó furtivamente desde Braga hasta Compostela. O el hurto en Alejandría del cuerpo de san Marcos por parte de los venecianos.

Relicario

Reliquia de una de las espinas de la corona de Cristo. Catedral de Valencia. Por Ripoll531

En un principio, la única manera de atender la creciente demanda de reliquias fue la fragmentación. Aunque hubo cierta resistencia en un primer momento, la fragmentación de los restos era ya una práctica frecuente en Oriente en el siglo IV. Más tarde se propagaría por Occidente. Los restos se repartían en múltiples relicarios y así llegaban a todos los rincones de Europa. Sigue leyendo

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Gustavo A. Bécquer: La cruz del diablo

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